Proxmox VS VMware

¿Cuánto rendimiento estamos dispuestos a pagar?

30 de agosto de 2026 · Laboratorio TICSS

La migración de VMware hacia Proxmox VE se ha convertido en una alternativa cada vez más considerada por organizaciones que buscan reducir el costo de su infraestructura de virtualización. Sin embargo, antes de discutir licenciamiento, soporte o retorno de inversión existe una pregunta técnica inevitable: ¿qué ocurre con el rendimiento?

En TICSS decidimos medirlo utilizando un mismo equipo para ejecutar Ubuntu directamente sobre hardware, sobre Proxmox VE y sobre VMware ESXi 8.0 U3. Mantuvimos la misma carga de trabajo y el mismo dispositivo NVMe para las pruebas principales de almacenamiento, buscando reducir en lo posible las variables entre los tres escenarios.

El propósito del ejercicio no fue demostrar que una plataforma fuera superior a la otra. Queríamos saber cuánto del rendimiento disponible en el hardware físico llega realmente hasta una máquina virtual y, una vez obtenidos los números, poner las diferencias encontradas en contexto.

El resultado general favoreció a VMware ESXi, aunque por márgenes relativamente pequeños en varias de las pruebas. Al mismo tiempo, el experimento nos dejó otra conclusión importante: una configuración inadecuada de almacenamiento puede tener un impacto mucho mayor que la diferencia de rendimiento entre los propios hipervisores.

El laboratorio

La plataforma utilizada fue un Lenovo ThinkCentre equipado con un Intel Core i7-10700, procesador de ocho núcleos físicos y 16 threads, acompañado por aproximadamente 64 GB de memoria RAM. Para las pruebas principales de almacenamiento utilizamos un Samsung SSD 970 EVO Plus NVMe de 2 TB.

Establecimos Ubuntu Server 26.04 ejecutándose directamente sobre el hardware como nuestra referencia Bare Metal. Posteriormente utilizamos máquinas virtuales equivalentes con Ubuntu Server 26.04, 8 vCPU y 10 GiB de RAM sobre Proxmox VE 9.2.2 y VMware ESXi 8.0 U3. En el caso de VMware, la corrida definitiva se realizó con open-vm-tools instalado.

La intención no era recrear todas las arquitecturas posibles de producción. Se trata de un laboratorio sobre hardware específico que nos permite observar el comportamiento de ambas plataformas bajo condiciones conocidas.

Una metodología común y reproducible

Para evitar que las diferencias provinieran de la carga utilizada, ejecutamos exactamente el mismo script de benchmark, sin modificaciones, en los tres entornos. Sysbench se encargó de las pruebas de CPU y memoria, mientras que FIO fue utilizado para evaluar almacenamiento secuencial y operaciones aleatorias 4K con distintas profundidades de cola.

Cada prueba se ejecutó tres veces y conservamos las tres muestras. Para la comparación utilizamos principalmente la mediana, ya que durante las lecturas secuenciales observamos que la primera ejecución podía presentar un comportamiento distinto a las siguientes.

También decidimos hacer pública la herramienta utilizada. El script completo está disponible en el repositorio TICSSMX/benchmark en GitHub:

https://github.com/TICSSMX/benchmark

Esto permite revisar exactamente qué estamos midiendo y, más importante, reproducir el experimento sobre otro hardware. Los resultados de este artículo deben entenderse precisamente así: corresponden a este servidor, estas versiones y estas configuraciones, y no pretenden establecer cifras universales para VMware o Proxmox.

CPU: VMware conserva una pequeña ventaja

Las primeras pruebas mostraron que el overhead de CPU de ambas plataformas es relativamente reducido. Con un solo thread, Bare Metal obtuvo aproximadamente 603 eventos por segundo, frente a 589 en Proxmox y 600 en VMware. Al utilizar ocho threads, las diferencias se hicieron ligeramente más visibles.

PlataformaCPU 1 threadCPU 8 threads
Bare Metal6034,330
Proxmox VE 9.2.25894,166
VMware ESXi 8.0 U36004,261

En la prueba de ocho threads, Proxmox conservó aproximadamente 96.2% del rendimiento Bare Metal, mientras VMware alcanzó alrededor de 98.4%. Comparando directamente los dos entornos virtualizados, ESXi produjo aproximadamente 2.3% más rendimiento que Proxmox.

No se trata de una diferencia enorme, pero tampoco hay razón para ignorarla. En nuestro laboratorio VMware ganó la prueba de CPU, y lo hizo de forma consistente.

Memoria: diferencias prácticamente irrelevantes

El comportamiento de memoria fue mucho más cercano. Bare Metal alcanzó 230,749 MiB/s de lectura, VMware 230,981 MiB/s y Proxmox 227,301 MiB/s. En escritura, las cifras fueron 147,493 MiB/s para Bare Metal, 146,943 MiB/s para VMware y 151,679 MiB/s para Proxmox.

PlataformaLecturaEscritura
Bare Metal230,749 MiB/s147,493 MiB/s
Proxmox VE227,301 MiB/s151,679 MiB/s
VMware ESXi230,981 MiB/s146,943 MiB/s

Que alguna medición virtualizada supere ligeramente a Bare Metal no significa que la virtualización acelere físicamente la memoria. Frecuencia efectiva del procesador, cachés y variaciones normales entre ejecuciones pueden producir pequeñas diferencias de este tipo.

Lo relevante es que no observamos una penalización significativa de memoria en ninguna de las dos plataformas. Para efectos prácticos de este experimento, consideramos esta prueba un empate.

Storage secuencial: Proxmox y VMware prácticamente empatan

El almacenamiento comenzó a producir resultados particularmente interesantes. En escritura secuencial, Bare Metal alcanzó una mediana de aproximadamente 3,127 MiB/s. Proxmox consiguió 3,118 MiB/s y VMware 3,134 MiB/s.

PlataformaEscritura secuencial
Bare Metal3,127 MiB/s
Proxmox VE3,118 MiB/s
VMware ESXi3,134 MiB/s

La diferencia entre Proxmox y VMware fue de apenas 0.5% a favor de ESXi. Con números tan próximos, no consideramos razonable establecer una superioridad práctica de una plataforma sobre la otra: en throughput secuencial de escritura tenemos esencialmente un empate técnico.

Esto contrasta de manera importante con lo que ocurrió en nuestra primera instalación de Proxmox.

El primer Proxmox sólo entregó 1.5 GiB/s

Nuestra primera corrida sobre Proxmox produjo aproximadamente 1.5 GiB/s de escritura secuencial. Cuando posteriormente VMware entregó alrededor de 3.13 GiB/s, el resultado parecía contundente: ESXi estaba obteniendo prácticamente el doble de throughput.

En lugar de tomar ese número como una característica inherente de Proxmox, reconstruimos el entorno utilizando una arquitectura de almacenamiento diferente. La configuración final empleó LVM-thin directamente sobre el NVMe, disco RAW, VirtIO SCSI Single, IOThread, io_uring, SSD Emulation, Discard y política No Cache. Ejecutamos nuevamente el mismo script y Proxmox pasó de aproximadamente 1.5 GiB/s a 3.12 GiB/s.

La diferencia es demasiado grande para ignorarla, pero también debemos ser cuidadosos al interpretarla. Entre las dos instalaciones modificamos varios componentes simultáneamente, por lo que este experimento no permite determinar cuál de ellos fue responsable de la mejora. Para responder esa pregunta sería necesario un segundo estudio A/B, modificando una sola variable cada vez.

Por ello conservamos ambos resultados. Ocultar la primera ejecución porque perjudica a Proxmox sería incorrecto, pero utilizarla aisladamente para concluir que Proxmox entrega la mitad del rendimiento de VMware también lo sería. Lo que sí demuestra nuestro experimento es que la arquitectura de almacenamiento puede modificar radicalmente el rendimiento observado en una plataforma virtualizada.

Random I/O: aquí la ventaja de VMware es más clara

Cuando abandonamos las operaciones secuenciales y comenzamos a trabajar con bloques aleatorios de 4K, VMware obtuvo resultados consistentemente superiores.

PruebaBare MetalProxmox VEVMware ESXi
4K QD1 Read72.6 MB/s43.3 MB/s45.6 MB/s
4K QD1 Write31.1 MB/s18.6 MB/s19.6 MB/s
4K QD32 Read932.7 MB/s588 MB/s644 MB/s
4K QD32 Write399.3 MB/s252 MB/s276 MB/s

Con una profundidad de cola de uno, la ventaja de VMware se situó aproximadamente en el 5%. Al aumentar la profundidad a 32, la diferencia creció hasta alrededor del 9–10%.

Aquí no hablamos de un empate. VMware ESXi fue más eficiente manejando las operaciones aleatorias de almacenamiento de nuestro benchmark.

Sin embargo, la comparación con Bare Metal también resulta reveladora. Ambos entornos virtualizados quedaron considerablemente por debajo del acceso nativo en estas operaciones, lo que muestra que el camino de I/O virtualizado introduce un costo significativo cuando cambia el patrón de acceso.

No estamos comparando únicamente dos hipervisores

Existe una limitación metodológica importante que vale la pena hacer explícita. Aunque utilizamos el mismo SSD Samsung, Proxmox y VMware no utilizan el mismo camino para llegar físicamente al dispositivo.

Nuestra configuración Proxmox utiliza LVM-thin, RAW y VirtIO, mientras VMware utiliza su propia arquitectura basada en VMFS y VMDK. En consecuencia, las cifras de almacenamiento representan el comportamiento del conjunto formado por hipervisor, controlador virtual, arquitectura de almacenamiento, configuración y dispositivo físico.

Por ello sería incorrecto presentar estos números como una medición aislada del overhead de KVM frente al de ESXi. Lo que estamos comparando son dos plataformas completas de virtualización configuradas sobre el mismo hardware.

También realizamos dos series de pruebas en VMware, primero sin open-vm-tools y posteriormente con las herramientas instaladas. Los resultados fueron prácticamente equivalentes, por lo que utilizamos la segunda corrida como referencia definitiva al considerarla más representativa de una instalación normal.

Entonces, ¿quién ganó?

Si la pregunta se limita estrictamente al rendimiento observado en nuestro laboratorio, VMware ESXi ganó. Obtuvo aproximadamente 2.3% más rendimiento que Proxmox en nuestra prueba de CPU multithread y presentó una ventaja más clara en I/O aleatorio. En memoria encontramos prácticamente un empate y en escritura secuencial la diferencia fue de sólo 0.5%.

Por tanto, tampoco creemos necesario forzar el resultado para presentar a Proxmox como vencedor. VMware fue, en términos generales, la plataforma más rápida de las dos.

Pero llegar a esa conclusión nos llevó inevitablemente a una segunda pregunta.

VMware es el de mejor rendimiento. ¿Pero a qué costo?

Un hipervisor empresarial no se elige únicamente por la barra más alta de un benchmark. Licenciamiento, soporte, hardware requerido, almacenamiento, operación y crecimiento de la infraestructura forman parte de la misma decisión.

Si tomamos como ejemplo nuestra prueba de CPU multithread, la diferencia entre VMware y Proxmox fue aproximadamente de 2.3%. Para una organización que pueda reducir del orden del 75% sus costos de licenciamiento al cambiar de plataforma, aceptar una pérdida de unos pocos puntos porcentuales puede representar un intercambio perfectamente razonable.

Naturalmente, ni el 2.3% ni el 75% deben convertirse en reglas universales. El rendimiento dependerá de cada carga y el ahorro dependerá del número de hosts, procesadores, núcleos, soporte contratado y condiciones comerciales de cada organización. Una carga intensiva en I/O aleatorio, por ejemplo, podría valorar mucho más la ventaja que encontramos en VMware que una infraestructura con utilización moderada de CPU y almacenamiento.

Por eso creemos que la pregunta correcta deja de ser simplemente “¿cuál hipervisor es más rápido?”. En nuestro laboratorio ya tenemos esa respuesta: VMware.

La pregunta empresarial realmente interesante es: ¿Cuánto vale ese rendimiento adicional?

Si utilizar Proxmox obligara a comprar un servidor adicional para entregar la misma capacidad, el ahorro de licenciamiento podría desaparecer rápidamente. Si, por el contrario, la infraestructura dispone de suficiente capacidad y una diferencia de unos pocos puntos porcentuales no requiere incrementar hardware, una reducción importante del costo recurrente puede cambiar completamente la ecuación.

En otras palabras, la comparación real debe incorporar rendimiento, capacidad, hardware, almacenamiento, soporte, operación y licenciamiento. El resultado que importa finalmente es el Costo Total de Propiedad (TCO).

Lo que aprendimos

Nuestro laboratorio no demuestra que Proxmox sea siempre 2% más lento que VMware, ni que una empresa vaya a ahorrar necesariamente 75% al migrar. Tampoco sería correcto extrapolar estos resultados directamente a servidores Dell, Lenovo o HPE diferentes, otras generaciones de procesador, SAN, NFS, iSCSI, ZFS, Ceph o cargas reales como SQL Server, Oracle, SAP u Odoo.

Lo que sí observamos es que Proxmox VE puede operar muy cerca del rendimiento de VMware ESXi 8.0 U3 sobre el hardware evaluado, aunque VMware conserva ventajas medibles en determinadas cargas. También comprobamos que una decisión aparentemente secundaria en la arquitectura de almacenamiento puede tener un efecto mucho mayor que la diferencia existente entre los hipervisores.

Para TICSS, ésta es quizá la conclusión más útil del experimento. Una migración de VMware hacia Proxmox no debería comenzar dando por hecho que el nuevo entorno será más rápido, más lento o equivalente. Debe comenzar conociendo las cargas actuales, evaluando la infraestructura, dimensionando correctamente el destino y entendiendo qué rendimiento necesita realmente el negocio.

Después hay que medir nuevamente. 

VMware ganó nuestro benchmark frente a Proxmox. La pregunta que queda para cada organización es:

¿Cuánto está dispuesta a pagar por la diferencia?

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En TICSS analizamos su entorno VMware, cargas de trabajo, almacenamiento y requerimientos para determinar la viabilidad técnica y económica de una migración a Proxmox VE.

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